La población del kākāpō alcanza cifras históricas tras una exitosa temporada de anidación en islas protegidas. Gracias a la gestión genética y al trabajo de conservación, decenas de polluelos han nacido sanos este año. Este hito asegura el futuro de este loro nocturno no volador, alejándolo de la extinción mediante ciencia aplicada y protección activa del hábitat.

Nueva Zelanda logra un récord de cría para el ave más rara del mundo
PHYS


