Un seguimiento de cinco años, concluido recientemente, en el atolón de Aldabra, en Seychelles, estima en casi 183.000 tortugas gigantes adultas y subadultas, la cifra más alta registrada para la especie. Tras caer por debajo de 1.000 ejemplares en el siglo XIX, la población es hoy una referencia de conservación, aunque persisten riesgos climáticos e invasores.

Aldabra registra 180.000 tortugas gigantes en libertad
THE GUARDIAN
