Cuatro nanosatélites OroraTech financiados por la UE, cada uno más pequeño que una maleta de mano, entraron en órbita baja en mayo, convirtiendo a Grecia en el primer país del mundo con una constelación de satélites dedicada exclusivamente a la detección de incendios. Sus sensores térmicos identifican focos de apenas cuatro metros, y la inteligencia artificial procesa las imágenes en tiempo real, enviando alertas a los bomberos cada hora sin interrupciones. La red completa, con un coste de 200 millones de euros, estará operativa a finales de año.

Grecia despliega cuatro nanosatélites para detectar incendios forestales desde el espacio
EURONEWS